Las porras desde el dogout son variadas… algunos equipos son callados, y dejan que la tribuna sea la que grite. Otros, tienden a intentar más bien distraer al pitcher contrario… mientras que un grupo muy particular, más bien parece que están esperando molestar al mismo bateador…

Ya en ligas mayores, es menos frecuente que la tribuna escuche lo que los jugadores gritan… pero tengan por seguro que se siguen apoyando incluso si es para decirle ‘A la próxima le pegas’ o, una de mis favoritas: ‘Hubiera sido un gran hit si el jardinero no se hubiera puesto abajo de la bola’.